Desde mi barrera voy a contestar a esta pregunta
que todo el mundo se está haciendo, y cuando hablo de todo
el mundo, me refiero al mundillo de los cofrades de siempre.
¿Que pasa costalero? ¿Que el peso de el altar es grande y
las fuerzas fallan, o que es mejor verlo desde la barrera?,
que conteste alguien a estas preguntas, o mejor dicho que
hagan frente a una problemática que todas las
asociaciones, tertulianos y cofradías tienen hoy día, que
no hay una generación que continúe la tradición de
hermandad que desde hace mas de quinientos años están
funcionando, o ¿es que esta sociedad nuestra nos obliga a
callar y salir detrás de un paso para estrenar el pret at
porter de la temporada? Señores, que eso es muy bonito, pero
creo que ni la madera ni la plata de los altares temporales
se merece eso y menos aún nuestras imágenes que están todo
el año velando por nosotros.
Ahora que la conciencia siga su curso y
sea ella la que de respuestas a esas preguntas que no van a
derrotar a caballero tan importante como Cristo ni a una
dama como María.
Son ellos, los que con fuerza y energía nos impulsan cada
día en este caminar hacia la Semana Mayor, y no les importa
la plata , ni los encajes , ni los estrenos, que ellos solo
quieren salir a la calle para decirle a La Puebla que están
ahí. Que a la Dama y al Caballero no les importa salir a
hombros de un hermano o en un trono guiados con ruedas, pues
solo quieren mostrarnos que su pret at porter está aún de
moda, a pesar de los siglos.
Pero me pregunto ¿ que hay que hacer?, ¿nos hemos
equivocados en algo?, ¿ es que la casa hermandad no invita a
nada ni a nadie?, esas preguntas solo tienen una respuesta ¡
eso son cosas de mayores!,¡ que ellos carguen con las
responsabilidades que a nosotros solo nos importa la
precuaresma y el darnos vueltecitas con nuestros trajes
nuevos delante de los altares, es lastimoso pero así es la
realidad. Ante tan sorprendente escenario solo cabe esperar
que el boom semanasantero reviva como revive cada Domingo de
Resurrección nuestro Caballero, pero la espera se hace
eterna para cualquier personaje cofrade de los de antaño, pero no importa, que los
altares de nuestro pueblo salen por las puertas de los
templos, para con ellos llamar la atención a alguien que
quiera ser cofrade. Cofrade, palabra que encierra muchos
significados, entre ellos cristiano, hombre de fe y
practicante de su religión, quedan hoy muy pocos porque
éstos tienen que nacer en el seno de una familia cuyo camino
vaya orientado hacia una dirección ¿La Iglesia y ésta en
estos tiempos también anda en crisis?, por tanto ¿que
hacemos?, ¿hay que comprar a los cofrades como antaño?.

Señores reflexionad y preguntar a
cualquier cofrade, de los de verdad como se siente todo el
año, veréis como ese gusanillo que tenéis oculto puede salir
sin vergüenza, como Cristo salió ante un pueblo reacio a un
rey mortal que los salvaría. Señores pensad ... que yo como
cofrade no me tengo que avergonzar de nada, al contrario
orgullosa de pertenecer a una hermandad que en los momentos
difíciles me ha ayudado, en mi caso mi Cristo y mi Soledad
me han mirado y me han dicho : " que tu pesar son mis
alegrías y que si tu me las
das me las pongo yo de corona
de espinas", no es grande eso!, pues juventud reflexionad y
os alegraréis, os dice una cofrade. AMEN.