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Hdad. del Stmo. Cristo de la Vera-Cruz y Mª Stma. del Mayor Dolor en su Soledad

 

 

           

El lado bueno

Texto: Junta de Gobierno Hdad. de la Vera-Cruz

 

                        Parece difícil recopilar buenos momentos del Jueves Santo pasado, pero aún dolidos por no haber sacado nuestros pasos a la calle, nos sentimos orgullosos del comportamiento y saber estar, que durante esas dos horas, todas las personas de dentro y fuera de la Hermandad adoptaron; capataces, costale­ros, músicos, que en todo momento, seguían las instrucciones que se le iban dando; las personas más allegadas que prestaron su apoyo y comprensión a las decisiones que se tomaron, de La Puebla en general que por dos veces fue capaz de llenar la Plaza del Convento, pese a las inclemencias del tiempo, y como no, de nuestros nazarenos, que tanto en la calle como dentro, nos tienen acostumbrados a un comportamiento ejem­plar y a los cuales esta Junta de Gobierno les tiene un cariño especial; a todos ellos nues­tra más sincera gratitud.

También, y aprovechando esta manera de comunicarnos con todos los cofrades, que La Tertulia nos brinda, queremos anunciar, que este año finaliza la gestión de la actual Junta de Gobierno. Así pues es justo agradecer a todas aquellas personas, que de un modo u otro han colaborado con nuestra hermandad, y los mejores deseos a la Junta venidera.

         REVISTA; EL ESTANDARTE Nº 11  La Puebla de Cazalla   2005


 

Tres golpes de llamador

Texto: Juan Féliz Ropero Montesinos. (Contertulio)

 

     Tres golpes de llamador, el sonido del espar­to, el crujir de la madera, el rezo conventual de la música de capilla, la voz de mando escueta pero firme del capataz, el costalero anónimo de negro “Nazareno de costal y faja”, que de forma discreta pide agua.

                 El rezo de tu pueblo entre labios, sin utilizarla voz, sólo su mirada que apenas puede des­pegarla de ti. De tu rostro sereno, tranquilo, sobre una paz de lirios; el andar del nazare­no, el chasquido de sus cirios, el vaivén del incensario, el lamento de la saeta, el niño que pregunta que señala y tira un besito; la caída de tus cuatro zancos... Todo eso sobre una nube de incienso blanco perfumado, tu entorno de eucaristía de Jueves Santo.

                Posiblemente sea un instante, unos minutos ,que apenas será recordado en las tertulias posteriormente. Pero tu paso por las calles de La Puebla, siempre deja ese regusto de Semana Santa pura y antigua al que lo vive, en cualquier calle o esquina, porque tu andar es uniforme, sin sobresaltos... simple­mente andar.

             Es un pequeño resumen, de lo que cualquier persona puede sentir a tu paso Señor. Lo que he vivido yo durante diecinueve años, doce de ellos bajo tu paso, disfrutando de ese entorno tuyo, al que creo señor de la Vera-Cruz que ni le sobra, ni le falta nada.

Privilegio de los discípulos.
Volviéndose a los discípulos, les dijo aparte:
 

“¡ DICHOSOS LOS OJOS QUE VEN LO QUE VEIS!.PORQUE OS DIGO QUE MUCHOS PROFETAS Y REYES QUISIERON VER LOS QUE VOSOTROS VEIS, PERO NO LO VIERON, Y OÍR LO QUE VOSOTROS OÍS, PERO NO LO OYERON”

Lucas 10 (23-24)

REVISTA; EL ESTANDARTE Nº 11  La Puebla de Cazalla   2005


 

 

 

 

         REVISTA; EL ESTANDARTE Nº 11  La Puebla de Cazalla   2005

 

 

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