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Hdad. del Stmo. Cristo de la Vera-Cruz y Mª
Stma. del Mayor Dolor en su Soledad
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EL SANTÍSIMO CRISTO DE LAS AGUAS Y LA HERMANDAD
DE LA VERA-CRUZ.
José Cabello Núñez.1998
Los archivos de las Hermandades y Cofradías más antiguas de La
Puebla de Cazalla, aún por investigar en profundidad, contienen
añejos documentos que no dejan de ofrecernos agradables e
inesperadas sorpresas sobre su historia y patrimonio pendientes de
ser publicadas. Una de ellas es la que aquí exponemos, sobre el
intento de algunos cofrades de Vera Cruz por conseguir en el año
1841 la desaparecida imagen del Santísimo Cristo de las Aguas,
propiedad hasta entonces de la Cofradía del Santo Entierro.
Desde hace bastantes meses dedico parte de mi tiempo
libre a la ordenación y clasificación de los documentos del
archivo de la Hermandad del Stmo. Cristo de las Aguas y Nuestra
Señora de los Dolores, el cual cuenta, a pesar de la desaparición
de una buena parte de ellos, con un importante patrimonio
documental, con libros y expedientes desde 1.731, año de su
fundación. Aún cuando desconocemos el paradero definitivo de algún
que otro libro de cuentas y de actas, posee sin embargo
prácticamente la totalidad de los libros de actas, libros de cargo
y data, libros y listas cobratorias de hermanos, borrador de las
primitivas reglas y libro de Reglas con sus correspondientes
aprobaciones, Breves y Bulas Papales, inventarios de documentos y
bienes, asi como varios legajos con papeles sueltos sobre diversos
asuntos, la gran mayoría de ellos pertenecientes a los siglos XIX
y XX.
Uno de estos legajos contiene un interesante pliego
con el titulo de "Antecedentes sobre el Señor de las Aguas",
fechado entre los años 1.841 y 1.842. En él se trata sobre la
ubicación definitiva que habría de darse a la antigua imagen del
Santísimo Cristo de las Aguas una vez extinguida la Cofradía del
Santo Entierro y Nuestra Señora de la Soledad, propietaria de la
misma, y el interés que tenían los de Vera-Cruz en acoger a esta
venerada imagen en su capilla, asunto que procuraré resumir en
breves líneas.
El día 10 de marzo de 1841, la Hermandad de la Corona
de Espinas de Nuestro Señor Jesucristo y Maria Santísima de los
Dolores, con capilla propia en el convento, al tener conocimiento
de que por el Vicario de la iglesia parroquial y algunos miembros
de la Cofradía de la Vera Cruz se pretendía colocar en la capilla
de ésta a la imagen del Santísimo Cristo de las Aguas (obra del
escultor José Montes de Oca de 1717), bastante enojados acuerdan
recurrir esta intención ante el Vicario por considerarse "...los
exponentes acreedores, y aun con el derecho de preferencia a que
sea colocada en la Capilla de Ntra. Madre y Sra. de los Dolores
como la tenia antes de la demolicion de la Iglesia Parroquial...",
donde tuvo lugar la fundación de la Hermandad de la Corona de
Espinas, concretamente en la capilla dedicada a este Cristo.
La imágen del Stmo. Cristo de las Aguas llegó a
colocarse "...sobre el plan de Altar de N(uestra) S(eñora) del
M(ayor) D(olor) de la Capilla donde también lo está el Smo.
C(risto) de V(era) C(ruz) ignorando las razones que puedan haber
motivado esta novedad...", En esta capilla permaneció más de
seis meses, acordando la Cofradia de Ntra. Sra. de los Dolores
recurrir este traslado ante el Vicario General del Arzobispado, lo
que así hizo el 13 de mayo de 1842.
En su exposición, la Hermandad reconoce que esta
imágen "...pertenecia a la Hermandad de la Soledad por quien
fue costeada tan devota efigie...", y que debido a la
demolición de la antigua parroquia tuvieron que trasladarse al
convento. La escasa capacidad de la iglesia para acoger a todas
las imágenes procedentes de la parroquia, obligó a la distribución
de una buena parte de ellas en casas particulares hasta tanto las
Hermandades construian sus nuevas capillas. La de los Dolores
intentó que la del Santo Entierro contribuyera a la obra de
construcción de su capilla, a lo que se negó ésta, quedando la
efigie del Stmo. Cristo en una casa particular hasta que
finalmente se trasladó al convento.
Una vez disuelta la Cofradia del Santo Entierro y
Ntra. Sra. de la Soledad, la de Nuestra Señora de los Dolores
declara, con respecto a la ubicación de la efigie del Stmo. Cristo
de las Aguas, que "...han visto con sorpresa el rumbo
inesperado que se ha dado a este negocio, disponiendo unos
particulares de su colocación en la Capilla de la Hermandad del
Cristo de Vera Cruz, defraudando a la Parroquia de tan Sagrada
Ymagen, porque tanto la Capilla como la Hermandad, son
constituidas en el Convento de Minimos, y lo que es mas sin
conseguir el aumento del culto por la situación aislada y poca
concurrencia ni asistencia de la Capilla..." haciendo valer su
derecho preferente a que se coloque en la suya. No accederia el
Vicario General a la solicitud de los hermanos de Dolores al
considerar que "...produciria la alarma en el pueblo" y
por que "...la Hermandad de Vera Cruz ha ofrecido costear una
urna o sepulcro de caoba para la mayor decencia del Señor...".
En sus alegaciones a esta resolución, la Hermandad de
los Dolores mostraría su sorpresa por la misma, declarando el 12
de septiembre de 1842 que desde su colocación en la capilla de la
Vera-Cruz no se habia mejorado el culto al Stmo. Cristo de las
Aguas, pues "...toda la variación ha consistido en mudar al
Señor del sitio que ocupaba ya en la Iglesia, para establecerlo
sobre un altar de la Capilla del Santo Cristo de Vera-Cruz, la mas
escusada y menos concurrida del templo, con la circunstancia de
reunirse dos efigies de la misma advocacion frente una a la otra,
sin que pueda darse culto al Señor de la Vera Cruz sin cometer una
irreverencia al Señor de las Aguas y viceversa...de modo que puede
inferirse que la variación ha sido un empeño de parte del Sr.
Vicario, por mejor decir un compromiso que ya es publico en la
población, lo que le ha llevado al extremo de obrar contra su
propia conciencia...", volviendo a solicitar del Vicario
General la necesaria autorización para colocar esta imágen en su
capilla tal y como estaba en la parroquia, así como celebrar con
él los cultos que prescriben sus Reglas, pues se veian con el
derecho y obligación de atender a su cuidado y culto.
Finalmente, en su providencia de 9 de noviembre de
1.842, el Vicario General interino del Arzobispado, D. Juan
Baquerizo, declararía que "...mientras la Hermandad de Soledad
no se organice en forma legal, corresponde a la parroquia la
efigie del Santisimo Cristo de las Aguas de la propiedad de
aquella, debiendo el cura parroco colocarla interinamente en
aquella capilla que sea más análoga, en donde tenga más culto...".
Tras la definitiva extinción de la Hermandad del
Santo Entierro, la antigua imágen del Stmo. Cristo de las Aguas
pasaria a ser propiedad de la actual Cofradia de Nuestra Señora de
los Dolores, abandonando la de Vera Cruz su pretensión de obtener
esta imágen de Cristo, poniendose de esta manera punto y final a
la disputa.
José Cabello Núñez.
REVISTA;
EL ESTANDARTE Nº 4 La Puebla de Cazalla
1998


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