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CRÓNICA, MAGRUGÁ VIERNES SANTO 2004 (R.
Núñez Guerrero) REVISTA 2005
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A MI HERMANDAD (JM María Martagón Guerrero);
REVISTA 2005
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POESÍA A NTRO. PADRE JESÚS NAZARENO (Manuscrito
archivo particular J.M.Moreno González REVISTA 2003
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EL GRUPO JOVEN FUTURO DE HERMANDAD (Juan
Carlos González Partida) REVISTA 2003
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ADIOS AL MAESTRO GUZMÁN BEJARANO (Homenaje
de Vicente Valenzuela Delgado) REVISTA 2003
 Madrugá
Viernes Santo 9 de Abril 2004.
Jueves Santo de lluvia;
Semanas y días de especulación y nervios por el tiempo, tras las
últimas noticias que iban llegando de las páginas de
internet más sofisticadas de meteorología. A partir de las 10 de
la mañana del Jueves, se abre nuestra Casa Hdad para todas
aquellas personas anónimas que van a participar en el cortejo de
la Cofradía. Se ultiman los preparativos para esa Madrugá tan
esperada por todos los moriscos, recogiéndose los cirios, escudos,
medallas y todos aquellos enseres necesarios para discurrir en las
filas de nazarenos.
Entre charlas y risas, mientras se terminaban los bocadillos para
los costaleros, en la Casa Hermandad, se comenta;” que pasaría si
lloviera”, tal fue el interés que tomó la conversación, que la
lluvia se hizo presente. Las cábalas parecían cumplirse.
Las horas pasaban y el tiempo no daba tregua, la lluvia y el
aire iban poco a poco consumiendo el día, pero en cierta manera
siempre quedaba ese pequeño resquicio que nos daba fuerzas para
pensar, que un año más nuestras Benditas imágenes salieran a las
calles de la Puebla.
A las 10:30 de la noche, la Hdad de la Vera Cruz decide no
realizar su estación de penitencia por motivos obvios de lluvia.
Las horas siguen pasando y el tiempo no mejora, e incluso
por momentos la lluvia se hace cada vez más intensa, pero no era
motivo suficiente para que poco a poco el convento, a medida
que iban pasando las horas, fuese llenándose de esas mujeres
que siguen cumpliendo la antigua costumbre de acompañar a
las Imágenes hasta la hora de Salida entre oraciones y rosarios.
Serían las cinco ya de la madrugada, cuando parece que se calma
el tiempo. Por momentos la imagen de la Plazoleta del
Convento comienza llenarse de personas que ansían ver la tan
esperada Cruz de Guía que signifique que Ntro. Padre Jesús y María
Stma de las Lágrimas puedan recorrer las calles de esta mariana
villa.
Dentro del Convento todo se ajetrea, por momentos se corre la
noticia de la salida de la Cofradía. Los costaleros ya
preparados para llevar en sus hombros ese divino peso de cada
Viernes Santo, se van colocando en sus respectivas trabajaderas.
La Cruz de Guía es tomada por el primer nazareno que va ir
marcando el camino, ¡ este año para ese nazareno anónimo quizás
más especial que ningún otro!. Se va abriendo hueco entre
las personas que llenan el Convento, para ir dejando paso a esas
filas de nazarenos morados y de largos cirios que van a
poder cumplir con sus promesas durante esas ocho horas de
penitencia.

Como es habitual en esta Hdad, el último tramo de nazarenos
o primer tramo delante del paso de Jesús es el del Estandarte,
portado un año más por una familia muy vinculada a la Hdad,
habiendo sido este año la familia A. Martagón Correa e
hijas.
Ya en la calle se va anunciando de boca en boca que los acólitos
con sus altos ciriales encendidos ya se ven al fondo, en esos
momentos comienza a contagiarse un profundo silencio que comienza
desde el mismo paso de Ntro. Padre Jesús.
Tras un breve instante el llamador, en manos del capataz Don
Antonio Hormigo, marca esos tres golpes característicos. Los
costaleros se colocan, Antonio Hormigo levanta el faldón frontal
del paso para dirigirse con su singular voz a esos heroicos
hombres que portaran al Señor de la Puebla. Tras profundas
palabras, el capataz dedicará la más esperada “levantá” de las
Madrugá del Viernes Santo, a todas aquellas victimas del
Terrorismo, tras lo acontecido días pasado en Madrid el 11 de
marzo, decisión que con entusiasmo es apoyada por esos hombres
ligados a esas trabajaderas. Sin esperar más, da la voz a
ese costalero carismático “Perole”, y con una voz profunda y
potente se preparan metiendo riñones y esperando escuchar el golpe
del llamador al son de “a este” que podrá comienzo la Madrugá del
Viernes Santo en la Puebla de Cazalla. El paso es levantado al
cielo y el convento y la calle rompe el silencio con un incesante
aplauso. Con un paso corto, el nazareno con su túnica
bordada se va dirigiendo hacia la puerta del Convento, solo es la
voz del capataz la que se escucha dirigiendo ese magnífico paso de
oro salido de las manos de Guzmán Bejarano. Son cerca
de las 6:30 cuando el paso de Jesús se encuentra enmarcado en la
puerta que tienen que atravesar.

Ese silencio de nervios y de recogimiento que provoca la salida de
Jesús es especial. “Los dos costeros por igual a tierra” son
las ordenes dadas por el capataz para comenzar a cruzar el dintel
de la puerta. Tras los sonidos de los costaleros en esa forzada
salida rompe la Marcha Real, se alza el paso y el pueblo agradece
ese esfuerzo con un imborrable aplauso. El paso está en la
calle y la Banda comienza con el redoble típico de la Semana Santa
para estrenar la marcha “Madrugá en la Puebla”, que ha compuesto
la agrupación con gran afecto a la Hdad. Con un paso de
costero a costero, y con esa luz típica del alba, el trono de
Jesús con la cruz al hombro se dirige a comenzar su
recorrido.
Dentro en el Convento, los costaleros del paso palio contemplan
atónitos como va El Nazareno que ya está en la calle, y
concentrados para comenzar su estación de penitencia en el
paso de María Stma de las Lágrimas.
Es ahora Antonio Moreno
quien dará la voz a ese patero de larga experiencia, para
acompañar a Jesús en su largo recorrido. Antes de manera
íntima Antonio Moreno habla a sus hombres, y hace golpear el
llamador, y tras una levantá imponente y llamadas muy cortas se
dirigen hacia la puerta principal. Momentos de gran
expectación por la dificultad que conlleva la salida de la Virgen
al tener que realizarse en rodillas. Esos momentos son
eternos, movimientos del palio que hacen suspirar y con un “cuerpo
a tierra” interminable que poco a poco y con gran elegancia
van consiguiendo sacar a esa Virgen de las Lágrimas que intenta
ser consolada por San Juan Evangelista.
Desde un balcón cercano, el hermano de la Hdad Pepe “el de la
Barbarita” dedica a su imagen Venerada una hermosísima saeta, como
viene haciendo habitual cada Madrugá de Viernes Santo.
Candelería encendida, rosa blancas en pequeños violeteros de
plata, que engalanan un frontal de insuperable belleza., muestran
pues a la multitud la enorme humildad del rostro de la
Virgen y con gran dulzura al son de su Himno toma la primera
chicotá con la marcha Caridad del Guadalquivir.

Los momentos más
significativos se produjeron en la calle Mesones, donde los
miembros de la Hdad de María Stma. de las Virtudes; le cantan a la
Virgen de las Lágrimas su Himno. Seguidamente como viene
siendo habitual en la Guardería, aguardaban momentos que por
cualquier cofrade debe de mantener en sus retinas. Con un
paso corto y lleno de sentimientos ambos pasos demostraron el
cariño que se les tiene a esos ancianos admirables que esperan ver
esas Benditas imágenes en la misma puerta de su institución.
Para la Virgen es en esos momentos cuando recibe del cielo no
gotas de agua, sino pétalos de flores que marca su camino.
Es ya en la Casa Hdad de la Borriquita cuando en una parada
obligada hace entrega el Hermano Mayor de la misma un ramo de
flores a María Stma de las Lágrimas. Es aquí donde Antonio
Moreno Núñez concede a Francisco Guerrero el llamador para que
realice la levantá.
Puntual a la hora establecida previamente, la Cruz de Guía
del cortejo llega a la plazoleta del Convento, momento de especial
emotividad tras la larga Estación de Penitencia y con las fuerzas
ya mermadas. Son en estos instantes donde el corazón y
la fe de todas las personas se encuentran en el momento
más álgido y con más sentimiento por ver un año más
satisfactoriamente completar la Estación de Penitencia y culminar
con el día más esperado del año. Aproximadamente a la 13:10,
el paso de Ntro. Padre Jesús se encuentra completamente en el
interior del Convento, acompañado por los miembros de la Banda de
Vejer de la Frontera, dándole la despedida otro Viernes Santo más.

El paso de Nuestra Señora de las Lágrimas se dispone pues
a las 13:50 horas del medio día, a hacer la última revirá para
despedir a su pueblo devoto de la mejor manera posible, haciendo
un enorme esfuerzo por parte de los costaleros. Al igual que
en la salida, la banda terminó tocando el “Himno de las Lágrimas”,
cantado por las personas que poblaban la plazoleta. La cera
de la candelería fue consumida, las condiciones meteorológicas
nunca pudieron ser tan buenas, prevaleció un cielo de nubes y
claros con la ausencia absoluta del aire, por lo que las
temperaturas fueron frescas, hecho que repercutió en las fuerzas
de los costaleros y nazarenos.
Con una entrada de la Virgen nada fácil a las 14:00 horas, se
encontraban los pasos en su lugar de origen dispuestos a ser
visitados por todas las personas que lo desearan. Los costaleros
tras su enorme esfuerzo se enlazan en abrazos de satisfacción y
sentimiento por haber culminado un año más con el recorrido de la
Cofradía por las calles de la Puebla. Tras las entradas de
los pasos los ramos de flores fueron numerosos como seña de amor
hacia esas benditas imágenes que enriquecen la vida de tantas
personas que apoyan sobre ellas su fe y su esperanza de poder ver
por muchos años más ese rostro fruncido del Señor de la Puebla con
la luz del amanecer morisco.
Rafael Núñez Guerrero
REVISTA;
EL ESTANDARTE Nº 11 La Puebla de Cazalla
2005
 
Poesía
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Madrugá de viernes santo
En la plaza del convento
Los moriscos allí se acercan
Para ver al nazareno
Son las seis de la mañana
El día se está poniendo
Los pajarillos cantan
Esperando al nazareno
Se abren las puertas grandes
Y sale la cruz
de guía
Tras ésta dos filas largas
Que componen la cofradía
Ya queda poquito
Para ver su sufrimiento
Para ver esa carita
Del que carga con el madero
Sale a la calle
Y lo espera todo el pueblo
Y rompen a
llorar
Cuando al a´ esta es va al cielo
Suena la banda
Que rompe con el silencio
No me dejes jesús mío
Quiero ser tu cirineo
Revirá pa´ san francisco
La puebla lo va siguiendo
Con la mirada perdía
Y el buen olor
del incienso
Tras él viene su madre
Llorando sin desconsuelo
La acompaña san juan
Buen apóstol jovenzuelo
No me llores virgen mía
Que me hundes y no puedo
Que por culpa mía lleva
Esa cruz, ese madero
Es de día ya en la puebla
En el cielo amaneciendo
Y en las calles de la puebla
Olor a cera e incienso
Jesús sigue pa´lante
La virgen lo va siguiendo
Los acompañan sus hijos
Vestidos de nazareno
Diez capillas a ti te han hecho
En tu paso de misterio
Cuatro son los faroles
Que iluminan al maestro
Los patrones de la puebla
Conducen al nazareno
Cuatro evangelistas bellos
Escriben los evangelios
Santa ana y la virgen niña,
San cristóbal de los camioneros
Son santa justa y rufina
Patronas de los alfareros
Latiendo el corazón de jesús
Que sale de su pecho
La candelaria morena
Escucha en el lado izquierdo
Inmaculada concepción
Que concebiste en tu seno
Al más grande de los hombres
Que por la humanidad ha muerto
Virgen del carmen
Patrona de los marineros
Consuela a esa penitencia
Junto al socorro perpetuo
Simón de cirene
Simón el cirineo
No te rindas valiente
Y ayuda al señor nuestro
Acólitos que iluminan
Y olor a incienso van permitieno
Que camine el nazareno
Por las calles de su pueblo
Libro de reglas,
Guión sacramental
Simpecado e insigneas
Medallas plateas
Estandarte morado
Banderín de la juventud
Haz que esta tierra pecadora
Recupere la salud
Nazareno y morisco
Así tenías que ser
Porque a tu padre en la puebla
Lo llamaban san josé
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Miles de almas lloran
Algunas sin saber por qué
Pero a todos, padre bueno
Dejas caer en la fe
Algunos vienen de ibiza
De más lejos o yo que sé
Tan grande es este misterio
De creer pero no ver
Bonito palio de malla
De antigua virgen gitana
Que ahora te paseas
Por la puebla de cazalla
Candelería encendida
Que ilumina tu mirada
Pero que no seca
Esas lágrimas que derramas
Jarras y jarras de rosas
Y candelabros de plata
Corona de oro y manto
Y puñal que te traspasa
Aliviar tu pena quiere san juan
elegante te acompaña
Con bordado o sin bordar
Lo que quiere es que la virgen
Ría y no llore más
Virgen morisca y humilde
Virgen guapa y celestial
Dios envió su espíritu
Sobre la puebla ciudad
Y quiso que su hijo fuera
Morisco tan natural
Pa´que con arte
anduviera
Los caminos de la paz
De corona de espinas
A ti te han coronao
Y en vez de ramas de olivo
Grandes clavos te han rajao
Esa carita divina
Y la sangre ha chorreao
Hacia el convento camina
Con sudor y desaliento
La virgen no puede más
No puede con sufrimiento
Cuando llamen otra vez
Yo seré tu costalero
Para llevarte a tu altar
O para llevarte hasta el cielo
Y allí cantarte la salve
Porque eres la reina del cielo
Jesús mío no me dejes
No me dejes te lo ruego
Que aquí estamos tus moriscos
En la plaza del convento
Jesús se da la vuelta
La virgen ya lo está viendo
De rodillas y agachaos
Lo meten los costaleros
Mu´ cortito, no
correrme
Que no quiero verlo dentro
con la sangre en la cara
Y en los hombros el madero
El nazareno está dentro
La virgen lo va siguiendo
Por las tres cruces camina
Al compás de campanilleros
La virgen se da la vuelta
No quiere mirar pa´dentro
No quiere ver a su hijo
Como los hombres lo han puesto
Entra la madre de dios
Entra la reina del cielo
Y con nuestro padre jesús
Camino se van al cielo
Que allí los espera dios
Con amor y con esmero
A esperar otro año
En que venga el nazareno
Y se haga morisco
Como este año
lo ha hecho
Nada más madre mía
Nada más nazareno
Gracias por acogerme
En este viernes morao
En que la puebla te saca
En tu trono bien labrao
No te olvides de este pueblo
Que nosotros te queremos
Que hijos tuyos somos
Pa´ lo malo y pa´ lo
bueno
REVISTA;
EL ESTANDARTE Nº11 La Puebla de Cazalla
2005
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